[Traducción: Inglés]

Los cristianos a menudo usamos el término “devoción” con el significado correspondiente que aparece en los diccionarios de Lengua, referidos al amor a Dios, al fervor religioso y a la fidelidad que sentimos hacia Él.

¿Cuál es el significado de devoción en la Biblia?

En la Biblia podemos encontrar  muchas veces  que la palabra devoción se manifiesta en un sinnúmero de libros, donde sus verdaderos héroes demuestran, las diferentes maneras de cómo alcanzaron la victoria, al desarrollar una estrecha relación con Dios. Un ejemplo muy poderoso lo fueron, el de los reyes, David y su hijo, el rey Salomón.

En la Palabra se aprecia, cuando el rey David prepara a su hijo para  el propósito divino que había acordado con Dios, expresándole cómo debía ser esa importante relación que su hijo tendría con Dios.

En 1 Crónicas 28: 9, le dice: “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; más si lo dejares, él te desechará para siempre.”

Demostramos devoción hacia Dios, cuando nos separamos del mundo, para atender las cosas de Dios. Esto, por supuesto; incluye tiempo, energía, dinero y todo lo demás. Mientras más devotos seamos a Dios, nuestro espíritu absorberá más profundamente las revelaciones de Su Palabra; por lo que creceremos más y brillaremos por Su nombre.

El Espíritu Santo usará la magnitud de tu devoción para llevarte a la unidad con el Padre.  En ocasiones, cuando no se siente una devoción real por Dios, será muy fácil que fluyan los deseos mundanos y vengan las tentaciones para enfocar tu amor y pasión muy lejos de Dios.

Hay una pregunta que debemos hacernos todos los días: ¿A quién o hacia dónde va mi devoción?

La mayor distracción para una devoción real a Cristo, es el sentimiento que a veces llevas en tu corazón.

¿Sabías que el desaliento es una tentación “común al hombre”?

En 1 Corintios 10:13 se plantea que: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”

Debes estar bien alerta,  porque en los momentos de debilidad, las tentaciones pueden atacar directamente tu devoción a Dios.

Como se puede apreciar, el desaliento es un sentimiento egocéntrico de derrota y de desesperanza que puede afectar tu devoción a Dios. Las personas se desaniman profundamente y permiten que  su corazón los gobierne por lo que ven y están  sintiendo del mundo exterior. De esta forma se apartan  de lo que Dios  les ha prometido.

Algunos de los asuntos que nos preocupan y desalientan son aquellos en los que no vemos nuestras oraciones respondidas. Nos sentimos exhaustos y deprimidos al no ver solución  a nuestros problemas, y aún más cuando pensamos que ya merecemos una mejoría, por el tiempo que llevamos clamándole a Dios.

Otro ejemplo, de cómo el desánimo se establece en los corazones de los cristianos, es cuando una tarea importante parece demasiado difícil y creemos que no vamos a poder realizarla.  Se convierten los pensamientos en ideas abrumadoras y nos sentimos desalentados, al  ocupar gran parte de nuestro tiempo, devorando nuestras energías y distorsionando nuestra visión.

Debemos comprender que cuando el desánimo se arraiga, debilita nuestra unidad con el Espíritu Santo; por lo que también debilita nuestra devoción a Dios.

El desánimo destruye nuestra esperanza en Jesús, por lo tanto el diablo, que es astuto; siempre usa esta arma contra nosotros.

Recuerde que siempre encontrará palabras de ánimo y de consuelo en la Biblia, porque en Romanos 8:28, Su palabra nos dice: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

Por lo que no dejes que el desánimo bloquee tu devoción a Dios.

Pero, ¿Cómo superar el desánimo?

Jesús nos manda a no desanimarnos: “No se turbe vuestro corazón. Si crees en Dios, cree también en mí “(Juan 14: 1). Si es un mandamiento, quiere decir que es una opción; porque sabemos que Dios no te ordenará hacer algo de lo que no seas capaz.

Examina tu vida espiritual y encuentra la raíz del desaliento. Fija tus pensamientos y tus ojos en Cristo, así como un buen conductor fija sus ojos en el camino que tiene por delante. En 1  de Reyes 8:61 dice: “Por lo tanto, su corazón sea fiel a Jehová nuestro Dios por completo, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en este día.”

Las razones de tu desánimo se desvanecerán cuando fijes tus ojos en Jesús

¡Ten una nueva relación con Jesús! Reduce tus razones al 0% y confía al 100% en la orientación  hacia Jesús. Confía en las promesas de nuestro Padre que están escritas en Su Palabra. Una revelación personal diaria de la Palabra evitará el desaliento y la frialdad en tu devoción a Dios.

Devoción: es la clave secreta para caminar triunfante y feliz  con Cristo. Levanta tus manos en alabanza y adoración, hasta que sean eliminadas todas las distracciones que desvíen tu devoción a Dios.

“Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará”.

Ahora, ¡siéntase bendecido! ¡Comparta esta publicación con tus familiares y amigos!