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[Traducción: Inglés | Francés | Italiano]

“Es de gran importancia celebrar lo que Dios hace en nuestras vidas”

He estado pensando acerca de cómo el mundo celebra diferentes festividades, sean o no, de importancia para los hombres. Un ejemplo de ello sucede, cuando se celebra la victoria de equipos deportivos en diferentes países.

No me malinterpreten, ¡estoy a favor de las celebraciones! Sin embargo, cuando se trata de fiesta, creo que la iglesia debe tomar la iniciativa, ¡en lugar de dejar que el mundo se nos adelante en este sentido!

Aquí hay ocho claves para cambiar la forma de celebración en la iglesia.

8 Principios sobre por qué la celebración es importante:
1- ¡Lo que celebras muestra lo que valoras! 

Lo que usted celebra, muestra al mundo que le rodea, lo que en realidad valora. Pero con mucha frecuencia sucede, que el enemigo busca la forma de desviar su atención hacia cosas menos importantes del mundo, para apartarlo, de lo que debe ser celebrado y alabado en nuestra iglesia. Sin embargo, si centras tu celebración en las cosas de Dios, que están sucediendo en tu vida, aumentarás y elogiarás su valor; y por ende, se añadirán muchas bendiciones a ti.

2- Cuando celebres lo que es importante para Dios, ¡se convertirá en importante para Dios, ¡se convertirá en importante también para nosotros!

La maduración de un creyente se muestra, cuando celebra lo que Dios celebra.

Debemos celebrar de la forma en que Dios celebra. ¿Qué celebra el cielo? Dios celebra la salvación. El cielo toma tiempo para celebrar cuando un pecador se arrepiente y acepta a Jesús como Señor y Salvador personal. ¡El cielo se regocija por nuevas almas! Como iglesia, debemos regocijarnos con el cielo, porque es importante para nosotros.

Si no aprendemos a celebrar la bondad del Señor vamos a terminar quejándonos de todo en nuestras vidas.

3- Celebrar la bondad de Dios ahoga las mentiras del enemigo.

El enemigo planea constantemente problemas para abrumarnos con malas noticias, de manera tal, que comencemos a sentirnos desanimados, si permitimos que la ansiedad inunde nuestro corazón.

Tenemos que revertir las malas noticias y decir: “Voy a celebrar las cosas buenas que Dios está haciendo en mi vida”

Ahoguemos las mentiras del enemigo eligiendo celebrar.

4- Celebrar lo que tienes, sobre lo que no tienes, es la clave de la felicidad.

Muchas veces, en vez de celebrar lo que tenemos, permitimos que el descontento llene nuestros corazones, porque nos centramos demasiado en lo que no tenemos.

Cambia tu perspectiva. No permitas que tu felicidad dependa de tu éxito o de tu fracaso.

5- Celebra porque es un mandamiento.

En el Antiguo Testamento, el pueblo de Dios celebraba, siete grandes fiestas con comidas y festividades.

Es un mandato celebrar la bondad del Señor en la tierra de los vivos.

Toma un minuto hoy a celebrar lo que Dios está haciendo en tu vida y en la vida de tu ciudad.

No dejes que nadie robe tu celebración.

No dejes que nadie robe tu alegría.

No hagas caso a las mentiras del enemigo -celebra la bondad del Señor.

Celebra lo que Dios hace en tu vida y así ahogarás las mentiras del enemigo.

6- La celebración destruye las obras del enemigo.

Apocalipsis 12:11 (NVI) dice: “Y ellos le han vencido por la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y menosprecian sus vidas hasta la muerte”

Vamos a examinar estas dos cosas dadas a los hijos de Dios con el fin de superar los planes del enemigo: 1) La sangre del Cordero, y 2) La palabra del testimonio de ellos.

El enemigo siempre tratará de robar de alguna manera tu alegría y confianza en Dios.

Trata de estar en paz con Dios, celebra con Él, no importa cuán intensa es la batalla demoníaca contra ti.

A lo largo de la Biblia verás que la gente no estaba decepcionada o avergonzada de compartir su testimonio.

Tu testimonio de hacer de Jesucristo tu Señor y Salvador personal es una semilla divina de Dios que cuando se comparte, se implanta en los corazones de los perdidos.

No permitas que el enemigo robe tu testimonio.

7- No dejes que tu celebración dependa de quién está celebrando a tu alrededor.

Puedes ser vulnerable y puedes ser herido/a con facilidad cuando tu celebración dependa del comportamiento y de las acciones de los que te rodean.

Permite que tu celebración dependa solamente de tu más profunda confianza en Dios y de tu relación íntima con Él.

Celebra la bondad de Jesús. No te reprimas, alaba quién es Él y lo que está haciendo en tu vida.

No dejes que el celo de otras personas te impidan entrar en tu destino.

8- Celebra especialmente lo poco, la nada y el mañana.

El cómo y el porqué de la celebración dependerán de lo que es importante para ti. Encuentra placer y celebra las pequeñas cosas de la vida cotidiana que te hagan feliz. Así Dios se sentirá feliz contigo. Al celebrar lo poco, siendo leal con las pequeñas cosas; entonces, el Señor te confiará cosas mucho más grandes.

La celebraciôn de lo poco es fácil; pero la celebración de la nada es más difícil. Ya que es más difícil para nosotros celebrar lo que no existe.

Cuando se aprende a celebrar algo muy simple, Dios comenzará a honrarte y a confiarte mucho más. No se olvide que usted está celebrando al Dios que crea todo de la nada.

Celebremos la nada, porque Jesús hace “todo” de la “nada”.

Celebre su mañana, porque Jesús ya está allí.

Creo que este blog va a ayudarle en su camino con Dios. Piense en cómo se puede aplicar, de manera práctica esta enseñanza en su vida.

Que esta sea su oración de hoy:

Cuando el Señor Jesús regrese, no va a encontrarme protestando, sino va a encontrarme alabando, con un corazón gozoso.