La semana pasada, nuestros lectores recibieron un regalo especial de la pastora Tiny Mathew, amada esposa del Fundador de Revive Nations, el Pastor Shyju Mathew.  Ella compartió el tema “10 Poderosas maneras de apreciar las esposas de los pastores”. Esta semana, es seguro que las esposas de pastores de todo el mundo, serán edificadas por esta poderosa palabra de exhortación; la cual es una segunda parte de nuestro post sobre el aprecio por las mujeres de Dios en nuestras vidas.

Como esposas de pastores, lo primero y más importante es tener una relación profunda con Dios. El trabajo de la esposa de un pastor no es fácil, ya que hay muchas cargas pesadas que debe llevar. Es muy importante que la esposa de un pastor tenga una relación íntima y profunda con el Espíritu Santo. Cuando le lastiman, necesita ir a los pies de Dios, escuchar su voz e ir a la Palabra de Dios.

Las esposas de muchos pastores están  dañadas o heridas. Están amargadas por los abusos que han experimentado con ellas. Deben ser fuertes para sus esposos, para la iglesia y para sus hijos. Solo hay un lugar donde puede recibir su sanidad. La fuerza que necesita solo puede ser recibida de parte del Señor.

En segundo lugar, debe mantenerse siempre unida a su esposo; porque si el enemigo los divide, entonces también podrá dividir a su familia. Si el esposo no es uno en el espíritu con ella, no podrá funcionar como se supone que deba serlo. Ella es su ayudante, su ayuda idónea.  Debe ayudarlo, llevar su carga y orar por él. ¡Debe ser valiente y defenderlo!

Tomar tiempo para orar juntos, como familia y como pareja; porque el enemigo constantemente amenaza la unidad y odia el hecho de que esté unida a su esposo; pero cuando se une a él, verán el fruto en sus hijos. Mientras haya división en su casa, sus hijos cosecharán lo mismo.

Apoye a su esposo en todo lo que haga, no tiene idea de cuánto lo ayudará. Sea una influencia positiva para él y si alguien lo lastima, no use esa oportunidad para humillarlo o lastimarlo. Si ve que hay injusticia, hable con su esposo, pero no trate de influir en él ni de envenenar su corazón; porque lo cierto es, que es un pastor. ¡Los pastores necesitan amar a sus ovejas!

Recuerde que la relación entre usted y su esposo es una relación cercana e íntima. Haga lo necesario para proteger esa relación.

Cuando alguien le lastime, vaya a los pies de Jesús, tome tiempo para orar por ello y dé un espacio, para que su corazón se sane. Hable con el Señor al respecto y sigua permitiendo que el Espíritu Santo vea a esa persona a través de los ojos de Dios. Luego, tómese el tiempo para amarla. Nuestro Señor Jesús pasó por mucho dolor, humillación, traición; pero aun así escogió dar su vida por las personas. Nosotros como pastores debemos hacer lo mismo.

El ministerio de pastorado trata de  cuidar su vida. Hay un Dios en el cielo que le cuida. Colosenses 3:23 dice: “Hagas lo que hagas, hazlo con todo tu corazón trabajando para el Señor y no para los hombres”. Hagas lo que hagas, ya sea amar a las personas, aconsejarlas, alentarlas; hazlo como para el Señor y Él recompensará su coherencia. Dios ve el hecho de que no está renunciando a las personas y que las está amando. ¡Él le recompensará!

No se rinda, no renuncie a su esposo, no renuncie a su ministerio, ni a sí misma. El Señor le sustentará durante toda su trayectoria, Su gracia es suficiente para usted.

Por último, pero no menos importante, nunca se sienta descalificada. ¡Está tan equipada como su esposo! Si el Señor ha llamado a su esposo, significa que ¡también le ha llamado a usted! Nunca permita que sus sentimientos le limiten. Sea valiente y salga con fe. Comience a funcionar como la mujer que Dios le ha llamado a ser. Si tiene una madre espiritual que respete, entonces le seguirá e imitará su camino y crecerá en sabiduría.

¡Levántese, mujer de Dios! Alimente su espíritu. A medida que alimente su espíritu, Dios traerá personas a su vida con las que pueda hablar, ayudar y alimentar espiritualmente. Por lo tanto, es importante que se alimente también a sí misma. Continúe creciendo, porque Dios tiene grandes y poderosos planes para usted y a través de usted.