(Esta es la quinta parte de nuestra serie, “5 Claves para moverse como el Espíritu Santo”. Para leer las primeras cuatro partes, haga clic en los siguientes enlaces, Parte 1: Conozca sus inicios,  Parte 2: Cuide su mente, Parte 3: La permanencia es esencial y Parte 4: Comprende el Silencio de Dios)

¿Sabes quién eres?
¿Conoces el poder que ha puesto Cristo en ti? No es otro que ¡Esperanza de gloria!

“A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”  (Col 1:27)

Pienso que… aunque es posible que asientes con la cabeza, muchas veces se pierden las esperanzas cuando llegan las pruebas. Mientras tanto, el Espíritu de Dios se sigue moviendo sobre nosotros y la Voz de Dios la escuchamos a través de Él. Solo que cuando pasamos las pruebas con esperanza y expectativa en nuestro Dios, el Cielo se acerca a la tierra.

Una CLAVE necesaria para permanecer en Dios, mientras el Espíritu Santo se mueve sobre nuestro problema, es renovar nuestra identidad.

En el libro de Mateo: 8:23, se narra que cuando llegaron el viento y las olas, Jesús dormía en el bote. ¡Él sabía Quién era, por eso no estaba preocupado por las circunstancias, ni por las pruebas en el camino!

Debemos ser como nuestro Jesús: ¡Rehusarse a que nos afecte el problema que nos rodea!  Debes saber quién eres: ¡Un hijo de Dios, un espíritu que vive en comunión con el ESPÍRITU SANTO! ¡Eres la fuerza del Espíritu Santo!

Si un problema te afecta emocionalmente, disminuyes tu autoridad para responder a ese problema. Sin embargo, ¡Debes hacerlo al revés! ¡Trata de enfrentar el problema, reconociendo quién eres!¡Y toma el control hasta que llegue el orden! No olvides  la autoridad que Dios te ha dado de ser Su hijo, toma autoridad sobre el problema y declara: ¡SÉ QUE ESTOY SALIENDO DE ESTO!

Amado, debes desarrollar autocontrol. Si recuerdas y comprendes a quién llevas en tu corazón, entonces podrás caminar en paz durante las pruebas.

Rehúsa ser despojado de tu realeza, como hijo del Rey de reyes,  a pesar de los leones que gruñen a tu alrededor.

Tuve un sueño: En él, Satanás estaba parado en una gran colina. En la parte inferior de la colina, un hombre estaba de pie con la cabeza gacha y Satanás le dijo: “¡Dame tu opinión!” Parecía que el enemigo ganaría. Sin embargo, el hombre dijo lenta y  cuidadosamente: “¡YO … NUNCA TE DARÉ MI MENTE!”

Amado, el enemigo siempre atacará tu mente. Si tu mente tiene miedo a los problemas que enfrentas, nunca tendrás la victoria sobre ellos. Debes renovar tu mente para operar en tu verdadera identidad. ¡No le des tu mente al enemigo!

Vamos a considerar por un momento el libro de Daniel: 5. Él tenía cadenas en sus manos, sin embargo, se comportaba con tanta excelencia que la corte del rey Nabucodonosor de Babilonia, se sintió atraída por él. De hecho, la reina dio referencias de Daniel al rey. Él tuvo el reconocimiento más alto, a pesar de ser un esclavo.

Había algo en el espíritu de Daniel que lo destacaba entre sus semejantes. Por lo tanto, el gran peligro no es tener cadenas en tus manos, sino tener cadenas en tu mente.

Amado, puedes ser arrojado a un pozo, pero la gracia de Dios te sacará. ¡La gracia de Dios te sacará hasta de un calabozo! Las cadenas en tus pies no significan nada; porque no eres solo tu cuerpo físico, sino que también, eres espíritu. El Espíritu es una fuerza poderosa. ¡Sé valiente!

Lo más importante para poder moverte junto al Espíritu Santo, es hacer coincidir tu realidad espiritual con tu situación carnal. Cuando alguien está preocupado porque no tiene finanzas, este no es el hombre espiritual. Algunas veces tu cuerpo físico aún no ha visto la presencia de Dios manifiesta, pero la bendición está ahí.

En el libro de Lucas 5: 1, conocemos de la pesca milagrosa, cuando Jesús estaba con Pedro; pero aún los peces no habían aparecido. Pedro tuvo que OÍR la VOZ de Dios, para que los peces cayeran en las redes. Tuvo que esperar para escuchar la voz de Dios y luego, arrojar sus redes al otro lado, y esta se llenó de peces.

No subestimes al Espíritu de Dios en ti. El pueblo de Dios lleva una gran gloria, el Espíritu de Dios, en su interior. La CLAVE más importante es darte cuenta de quién eres, a quién llevas contigo, a quién representas y teniendo en cuenta eso, ¡CAMINA!

Amado, ¡tienes acceso a la Voz de Dios por medio del Espíritu dentro de ti! Como Daniel, que rechazó todas las riquezas, conociendo la riqueza a la que tenía acceso en Dios: ¡El Espíritu Santo! ¡Sea Dios glorificado en nuestro mundo hoy!

Esperamos que hayan disfrutado de esta serie de cinco partes. Por favor, comparte con tus amigos y suscríbete a más blogs. Te llegarán directamente a tu bandeja de entrada. ¡Dios te bendiga! ¡Eres una Fuerza!