Los creyentes viven muchas veces circunstancias difíciles en sus vidas, enfrentan grandes tribulaciones y persecuciones, por seguir a Jesús. En esa vida de tránsito y de cambios hacia el camino de la santidad, se ven en la necesidad de poseer entendimiento y paz para cada una de las situaciones que se nos presentan en nuestras vidas.

Amigos, ¿sabían que cuando tenemos entendimiento y otros no lo tienen, el juicio crece? Por ejemplo, en Mateo 26: 6, se aprecia, cómo los discípulos juzgaron a la mujer que ungió a Jesús con el frasco de alabastro, considerando esta acción como un desperdicio, en lugar de venderlo y darlo a los pobres. Sin embargo, ella se aferró a su revelación. Esta mujer ungió a Jesús para su entierro, y así se los hizo saber Él a sus discípulos. Por ese privilegio y por esa acción tan valiosa de adoración, es reconocida ella en las Escrituras.


Cuando se carece de entendimiento, el falso juicio de muchos, crece y como consecuencia, se pierde la paz; porque la crítica, abre puertas al enemigo.

Al estudiar la Palabra se sabe, que el diablo no tiene arma propia. Jesús tomó todas sus armas en la cruz. El pecado por Satanás, el ángel de luz caído en (Isaías 14: 11-12) se puede apreciar que quedó derrotado: “Descendió al Seol tu soberbia…Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones”

La única arma que tiene el diablo es la que tú le das. En Efesios 4: 14, el apóstol Pablo alerta que debemos aferrarnos al Espíritu Santo: “para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,…”

La única forma en que el enemigo puede entrar a tu casa es si das un paso atrás. El miedo viene si tú le das lugar. Lo mismo ocurre cuando abres la puerta a la ansiedad.
¿Cómo quiere Cristo que reaccionemos ante una crisis que enfrentamos? ¿Cuál es la clave para alcanzar un lugar de paz y descanso a pesar de nuestras circunstancias?


Clave # 1. La paz va más allá del entendimiento humano
”

Y despertó y reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Paz! ¡Estáte quieto! Y el viento cesó, y hubo una gran calma. Y Él les dijo: ¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Acaso no tienen fe? Y temieron en gran manera, y se dijeron unos a otros: ¿Qué clase de hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen? “[Mar 4:39 -41]


Jonás, fue como el presagio de Jesús. Hagamos un contraste entre estos dos hombres. Jonás estaba en el vientre del pez, Jesús estaba en el vientre del infierno. Jonás suplicó que lo arrojaran al mar. Jesús, en la misma circunstancia, dijo: “Paz, quédense quietos”. Jesús respondió con su identidad: “Humano soy, pero también, Rey”.
Dios requiere que alcancemos Su paz sin hacer énfasis en nuestra situación actual.


Clave # 2. La paz es nuestra


Como hijos de Dios, la paz debe preceder a todo en nuestras vidas. En Cristo, llevamos paz.
En Lucas 10: 5-6, la Biblia dice: “Y en toda casa donde entres, primero di: Paz a esta casa. Y si hay un hijo de paz allí, tu paz descansará en él. Si no, volverá a ti “.


Jesús nos instruyó para diseminar paz donde quiera que vayamos.


Si no sabemos quiénes somos, llevaremos al enemigo a nuestro campo de juego. Debemos caminar vestidos de lo que somos en Cristo. La paz es clave para desbloquear nuestro entorno para el Reino. En Efesios 6: 11, el apóstol Pablo nos expresa que nos fortalezcamos en el Señor y en el poder de su fuerza: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”


Jesús nos dice: “La paz te dejo, mi paz te doy. No como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tengas miedo”. [Juan 14:27]

Considera cómo Pedro se fue a dormir la noche antes de su ejecución programada, seguro del amor de Dios. Esa noche, un ángel lo despertó y lo liberaron.
Si tenemos a Jesús, tenemos paz. Jesús es la paz en medio de nuestras tormentas y tribulaciones.


En Cristo, tenemos la unción, para cambiar nuestra atmósfera a donde quiera que vayamos, simplemente decretando, la paz de nuestro Cristo, sobre nuestra situación. En Juan 6: 19, Jesús andaba sobre el mar, para alcanzar a sus discípulos y cuando ellos lo vieron sintieron miedo: “Mas Él les dijo: Yo soy; no temáis.” Nos enseña que cuando estamos en Su presencia, no debemos temer a nada, porque Su poder nos sostiene.


La paz debe gobernar todas nuestras situaciones. Por lo tanto, detente y decreta: ” Por favor, paz, permanece”.


Clave # 3. Amor + Fe = Paz


Sin Jesús, no puedes aprender lo que debes amar. En Cristo, aprendemos a amar lo que trae paz, lo que cambia la vida.

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él,  en amor; habiéndonos predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.[Efesios 1: 3-6]

La paz viene por la fe y el amor


Permite que la Iglesia entre, en un nuevo nivel de paz, mientras caminamos en nuestra fe y en el amor por Cristo. Que seamos conocidos por nuestra paz, mientras confiamos en nuestro Rey.
Declara esto sobre tu vida: ¡toda bendición espiritual en los lugares celestiales es mía en el Nombre de Jesús!