¿Alguna vez se ha preguntado cómo algunas personas obtienen tanto fruto de un servicio mientras que otras no?

¿No cree usted que acob habría dormido mejor en el suelo frío del desierto, si hubiera sabido que estaba descansando justo delante del Dios Todopoderoso?

La percepción de Dios a su lado habría disipado todos sus miedos y secado las lágrimas que seguramente marcaron su trayectoria.

Queridos amigos, su iglesia es la casa de Dios. No tenemos que buscar en el desierto, ni en la oscuridad de la noche, ni viajar grandes distancias para encontrarnos con nuestro Dios. ¡Él ha estado aquí mucho antes que nosotros!

Nuestro Señor Jesús prometió que cada vez que dos o tres se reúnan en SU Nombre, ¡Él estará en medio de ellos! (Mateo 18:20)

Entonces, con esta certeza ¿Cómo servirá a su Rey sabiendo que Él está delante de usted?

Los que han sido llamados por Él ( por nuestro Creador) están llamados a santificar el sábado. Nuestro servicio dominical es un día aparte del resto de la semana para buscar y alabar al Señor. ¿Consideraría usted ser una influencia positiva para aquellos que están a su alrededor, incluso aquellos que se sientan a su lado los domingos? ¿Podrán los fuegos de avivamiento avivar su corazón esperando que, como Jacob, derrame su alabanza, sabiendo que su iglesia es Betel, un lugar de encuentro con el Dios Todopoderoso?

Según sea la atención que usted preste a Dios, así se revelará EL . ¡De una manera sin precedentes! La atención que le damos a la casa de Dios crea un ambiente para que la presencia de Dios habite entre nosotros. Debemos prepararnos antes de entrar a la casa del Señor, preparar nuestros corazones para encontrarnos con EL donde reside Su Presencia, en su santuario sagrado, nuestra iglesia.

Le proponemos 8 consejos para prepararse bien antes de encontrarse con el Señor en Su casa, nuestra iglesia:

1. Silencie su corazón ante el Señor. Deje que Dios vea su anticipación para reunirse ante Él. Háblele. Hágale saber lo emocionado que está por el servicio.

2. Pídale a Dios que le hable a través de Su Palabra. Ore para que pueda prestar toda su atención a Dios y no hayan atracciones o distracciones del enemigo que lo lleven lejos del mensaje.

3. Vístase de la mejor manera posible, de la manera más honorable posible, para celebrar a Dios cuando vaya a adorar ante Él.
4. Haga las paces en su casa. Elimine todos los conflictos y discordias entre ustedes. Arrepiéntase de todo lo que no cumpla con la justicia del Señor. Aléjese de las redes sociales y la televisión la noche anterior, para mantener su corazón y su mente enfocados en Dios, en lugar de la búsqueda carnal.

5. Prepare tus diezmos y ofrendas al Señor. Sea intencional. Lo que no le motive a usted, no motivará a Dios.

6. Vaya temprano. Quédese en oración. Ayude donde sea necesario. Mantenga el lugar limpio. Recuerde, su iglesia es la casa de Dios.

7. Cuando comiencen los primeros acordes de la adoración, sea libre ante el Rey de reyes y el Señor de señores y adórelo en santidad. No mire a nadie más adorando, ni le preocupe quién le está mirando. ¡Céntrese en su Rey!

8. Escuche la Palabra con la máxima atención. Responda a la Palabra con todo lo que hay en usted. Como dice la Biblia, celebre la Palabra como un hombre que ha descubierto un tesoro en el campo. ¡Ame al Señor con todo su corazón mientras Él habla, y luego, reciba y ascienda!

¡Qué este domingo sea su Betel! ¡Qué, como Jacob, despierte su alegría, su inmenso amor y temor al Dios Todopoderoso!