¡Amado, Dios tiene un Plan de diseño para tu vida!

Cuando nace un bebé, ese dulce bebé nace con un espíritu y un alma, alojados en un cuerpo que se desarrolla con el tiempo. Ahora tu espíritu es pasivo, en modo sueño hasta que Cristo venga y despierte el espíritu a través de la salvación. Una vez despierto, el espíritu crece diariamente en comunión con el Espíritu de Dios.Tu alma se forma en el Cielo y se libera en el vientre de una madre cuando el niño se forma por primera vez. Tu alma fue creada por Dios, con tu propio ADN de personalidad ya impreso, pero desprovisto de información, una pizarra limpia y brillante.

Entonces, ¿cómo se desarrolla el alma?

Comienza a recibir información a través de sus cinco sentidos, incluso antes del nacimiento, como un chip de memoria donde los datos se agregan lentamente, a lo largo de toda su vida. Es aquí donde el enemigo busca secuestrar a todos los creyentes en el reino del alma. ¿Por qué es tan crítico entenderlo? Cuando tu espíritu es despertado por la salvación, es de una vez por todas, nacido de nuevo. Tu alma no nace de nuevo, una vez, como tu espíritu.

Tu alma debe ser renovada, nacida de nuevo diariamente por la Palabra de Dios.

Sin ser renovada, tu alma se hará más fuerte que tu espíritu, y mientras estás hecho para prosperar en tu vida en Dios, tu alma puede cambiar tan brevemente tu destino y distorsionar tu trayectoria, que nunca llegarás a ser quien Dios ha creado.

3 Claves esenciales para crecer en Dios

3 Claves esenciales que necesitas para crecer en Dios para llegar a ser el Hombre o la Mujer de Dios que ha creado incluyen:

1. Mantener el Equilibrio en la Vida.
2. Mantén la vista de tu destino en Dios.
3. Nunca pierdas tu esperanza en Cristo.

Si guardas estas tres áreas, te desplazaras en Dios en cada oportunidad y tu alma, espíritu y cuerpo permanecerán en paz, cada vez más cerca de Dios. Cada uno de estos temas será discutido en la próxima serie de blogs, por lo que te invitamos a compartir con tus amigos, que ninguno se perdería esta poderosa Palabra para esta temporada. Recuerda, ¡esto es un viaje! ¡Aferremonos al Espíritu y crezcamos en comprensión a medida que somos guiados más profundamente a la vida en Dios!