[English Translation] [French Translation] Yo empecé predicando la palabra desde la edad de siete años pero igual tuve mis luchas en mi juventud. Todo lo que fue sembrado en mí desde niño estaba siendo probado. La parte mas difícil fue la presión. Que joven no quiere ser aceptado por sus amigos?  Y para mí, ser aceptado por mis amigos era ceder a cosas que no iban de acuerdo a mi pasión por Cristo y como dice la palabra que uno debe vivir. Yo no estaba dispuesto hacer eso.

Mi madre hizo lo que la Biblia le enseño. “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” – Proverbios 22:6. Pero cuando llego el tiempo de prueba, la tentación de agradar a mis amigos era más fuerte que simplemente obedecer a mi mamá. Estaba alrededor de algunos amigos que pensaban que era patético no salir con ellos.

Pero mientras crecía las palabras que mi madre puso en mí venían a mis oídos. Ella me decía, “Shyju, tu eres un Levita, estas apartado para Cristo.” Ella no dejo de señalar a otros jóvenes que estaban siendo poderosamente usados por Dios y me decía que Dios me podía usar a mí también. Ella empezó animarme a buscar al Señor, incluso antes de que yo tuviera siete años. Desde que yo llegaba de la escuela mi tiempo de oración era lo más importante.

Escuche muchas veces gente decir “Dejen que los niños hagan lo que quieran o denle la libertad de elegir lo que quieren”. También tuve personas que me decían no esta bien que tu madre te forcé religión a tu edad.

Piensen conmigo, si mi mamá no hubiera estado constantemente alimentando mi mente, que pensamientos yo hubiera seguido? o aun peor de quien eran esos pensamientos que yo hubiese seguido?  De mi profesor no salvo? Un compañero que no tiene ni idea?

También puedo decir que en lo que más estoy agradecido con Dios es por mi madre que lucho por mi, durante mis años de juventud y después, yo le decía a mi madre que estaba exagerando. Después de tanto tiempo, hoy soy testigo de que el Señor me ayudo durante esa crisis en mi espíritu que todos los jóvenes pasan, a causa de las oraciones de mi madre.

Aquí hay algunas cosas para tener en cuenta cuando luchamos y cuando lo hacemos con nuestros hijos:

Es una Guerra!

 Sabemos y escuchamos decir de madres que deben interceder por sus hijos. Pero yo sé que más allá de eso, las madres necesitan moverse con un espíritu de intercesión que lleve al campo espiritual por tormenta. Mas allá de orar por la presión de los amigos o por malas amistades, necesitamos entender que hay un enemigo que esta esperando devorar esta generación.

No es solo enseñarles a obedecerte pero tienes que estar consiente de que hay un espíritu de rebelión que debes atar en el campo espiritual. No es tan solo interceder por ellos, pero tienes que pararte y pelear contra las tinieblas que Dios apuesto bajo tu autoridad. 2 Corintios 10:3-4 3 pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo.4 Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas.

Declara la Guerra

Recuerda que Dios esta esperando que ates al espíritu maligno para que sea atado en el cielo, y también lo que tu desates en la tierra será desatado en el cielo. Mateo 16:19 19 Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo. Varias veces me desperté viendo a mi madre junto a mi cama reprendiendo cada espíritu demoniaco que me quería apartar de la presencia de Dios.

Guarda tu corazón

Cuando encuentres a tus hijos yendo contra si mismos no dejes que la situación afecte tu mente. Tú puedes seguir con esa presión si tú no tomas control de la situación en el espíritu. El enemigo tratará de utilizar esas situaciones para molestarte y efectivamente desenfocar tu discernimiento y tu estado de ánimo de buscar a Dios. No tomes esos momentos de rebeldía personalmente. Tu hijo ni siquiera se dará cuenta de que él o ella han abierto las puertas al enemigo para tomar control de su carácter. Es por eso que se dice que el hijo pródigo tuvo que venir a sí mismo antes de regresar a su padre. Es importante que usted guarde su corazón para que pueda discernir entre lo correcto en el espíritu y no dejarse llevar emocionalmente.

Discierne la situación

Tu primera respuesta a la rebelión debe ser arrodillarte y pedirle a Dios discernimiento. Es normal que ellos trataran de rebelarse contra la autoridad sin embargo, hay momentos en que el enemigo tome el control de su mente y quieran desafiarte. No es demasiado difícil para una madre darse cuenta que su hijo está actuando extraño últimamente. ¿Es sólo la rebeldía? ¿O es el espíritu de la ira? Se tratara de un espíritu de rebelión generacional? Si es así, la oración debe ser dirigida contra ese espíritu generacional para que deje ir a su hijo. ¿O es el espíritu de la lujuria, la gula o algo más? Es más fácil manejar la situación si se puede discernir qué tipo de espíritu es el que se le activado de su hijo.

Pídele a Dios que lo exponga

Pídele al Señor que le revele cosas que le son ocultas. Usted se sorprenderá de cómo Dios va a exponer ciertos secretos, para que le sea más fácil enfrentarlos. ¿Hay un amigo en particular que podría ser la razón? Hay una casa particular que su hijo no debería ir?

Actúa

Parte de actuar es ser sabio. Recuerde que estas son cosas que debes ganar en el espíritu. Así que primero, gana en el espíritu antes de tratar de hablar con ellos. Pide al Señor como le debes hablar? ¿Qué palabras debes utilizar? ¿Cuándo debes dejar de hablar? Tómate ese tiempo para seguir adelante en contra de ese espíritu en oración y ayuno. Sacar a los espíritus que pudieron haber tomado el control de su hijo. Obligar a que el espíritu del odio y la desobediencia salgan. Provocar amor en sus corazones en el nombre poderoso de Jesús. Y ahora actuar en amor. Créanme cuando les digo que pueden llegar más lejos en la situación como madre y amiga en vez de una madre sabe-lo-todo.

Aferrarse a la promesa

Yo veo muchos padres que están muy molestos con lo que sucede con sus hijos. No cambia nada. El tiempo que espera que su hijo a vuelva a casa, no lo pierda estando tensó al contrario pelee la guerra contra las asechanzas del enemigo. Pronto verá la diferencia en corazón de hijo y su forma de responder.

No importa lo que pase o lo mal que se vea en su familia, aférrate a la Palabra de Dios. De hecho, esta es nuestra única esperanza. No hay que olvidar su promesa. “Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi pacto de paz, dice el Señor, que de ti se compadece.” Isaías 54:10

Pregunta: Si eres madre, te gustaría que tus hijos de entendieran en alguna cosa especifica? Deja tus comentarios abajo!